Marcas de contraste y sellos en metales preciosos

Identificación en lingotes, joyas y relojes

Las joyas auténticas, los relojes de lujo o las monedas y lingotes de inversión suelen considerarse activos tangibles para preservar el patrimonio personal. En particular, los productos de metales preciosos como el oro, la plata, el platino o el paladio gozan de la reputación de ser bienes con un valor estable desde hace siglos. Funcionan como protección frente a la inflación, pueden heredarse o servir de apoyo durante la jubilación. El valor real de estas piezas queda reflejado en su grabado, ya que, según el tipo, los metales preciosos presentan distintas marcas de contraste y sellos. Estas inscripciones indican tanto la pureza del material como su procedencia y certificación.

El punzonado en una joya proporciona información sobre el metal precioso.
El punzonado en una joya proporciona información sobre el metal precioso.
© 2024 OpenAI. Imagen generada con DALL·E. Todos los derechos reservados.

La autenticidad es un factor clave al adquirir metales preciosos de cualquier tipo. Incluso para compradores o coleccionistas con experiencia, no siempre resulta fácil distinguir un producto genuino de una falsificación. Hoy en día existen imitaciones elaboradas con gran detalle que pueden parecer auténticas y superar pruebas de verificación. Esto se aplica tanto a joyas y relojes de lujo como a monedas de oro o lingotes de plata. Para evitar adquirir imitaciones sin valor, conviene tener en cuenta una serie de aspectos que se resumen en el siguiente apartado.

¿Busca un lugar seguro para guardar oro, plata u otros objetos de valor?

El grabado identificativo en monedas de metales preciosos

Además de contar con motivos específicos, las monedas de oro y metales blancos que se comercializan como inversión o para coleccionismo presentan grabados identificativos en la superficie. Gracias a ellos, pueden clasificarse con precisión. Lo más relevante es la indicación de la pureza del metal utilizado, que se expresa con tres o cuatro cifras en milésimas. Muchas monedas de oro ampliamente reconocidas, como el Australian Kangaroo, la Maple Leaf o la Filarmónica de Viena, alcanzan una pureza de 999,9/1000, equivalente al oro puro. También es habitual encontrar esta pureza en monedas de plata, mientras que las de platino y paladio suelen marcar un nivel de 999,5 milésimas.

Grandes cantidades de monedas se comercializan en cajas master de 500 unidades.
Grandes cantidades de monedas se comercializan en cajas master de 500 unidades.
© Jaana Lisette – stock.adobe.com

Además, las monedas de metales preciosos suelen indicar la unidad de peso en onzas o gramos, así como el valor nominal en la moneda del país emisor. En muchos casos, incluyen también el nombre del producto o serie, las iniciales del diseñador de cada cara, y un distintivo de ceca que indica la casa de la moneda responsable de su acuñación. Las ediciones limitadas de monedas de metales preciosos suelen incorporar un certificado de autenticidad con numeración correlativa, que se entrega junto al embalaje. En unidades de embalaje mayores (monedas de inversión), los tubos de monedas o cajas maestras están sellados con un precinto que contiene información específica.

El punzonado en lingotes de oro y otros productos de inversión

Los datos que figuran en los lingotes de metales preciosos, ya sean acuñados o fundidos, difieren de los de las monedas. Salvo algunas excepciones, estos lingotes rectangulares no incluyen motivos decorativos. En su lugar, presentan diferentes sellos y marcas de contraste que informan sobre la calidad y el origen de la pieza. El logotipo del fabricante suele aparecer en el centro y, dependiendo del modelo, puede ir acompañado del país de origen. A continuación, se indica el peso en onzas o gramos, el tipo de metal y su pureza. También se incluyen la marca del fundidor o ensayador y, con frecuencia, un número de serie único grabado en la superficie del lingote.

Lingotes de distintos fabricantes llevan impresas la misma información.
Lingotes de distintos fabricantes llevan impresas la misma información.
© Credit Suisse, Valcambi, PAMP, Argor Heraeus

Gracias al número de serie, es posible rastrear en todo momento el origen de un lingote de oro o de plata. Además, es habitual que los lingotes pequeños se distribuyan individualmente con certificado de autenticidad incluido, en envase sellado tipo blíster o lámina protectora.

El punzonado en joyas o relojes de pulsera

Las joyas auténticas o los relojes de pulsera fabricados en oro, plata o platino también están marcados. No obstante, dado que en estos productos prima su estética, las marcas suelen situarse en lugares discretos y poco visibles a simple vista. Por su parte, los brazaletes o los anillos suelen llevar en su interior el logotipo y el sello de la pureza de tres dígitos. En collares y pulseras de eslabones, la información sobre la calidad del material suele encontrarse en un eslabón plano cerca del cierre. En los relojes, la marca se localiza generalmente en la parte inferior de la caja.

Desde hace algunos años, en el ámbito de la joyería se ha generalizado también indicar la aleación en milésimas. Estas aleaciones pueden convertirse a quilates (en el caso del oro) o a lotes (para la plata), aunque el uso de estas unidades es cada vez menos habitual en las piezas modernas.

A continuación, encontrará un resumen de las aleaciones más comunes en joyas de oro, plata y platino, así como su equivalencia en quilates y lotes:

Aleaciones de oro Quilates Descripción/Uso
333/1000
8 kt
Aleación con un contenido de oro del 33,3 % (joyería bañada en oro)
375/1000
9 kt
Aleación con un contenido de oro del 37,5 % (joyería bañada en oro)
417/1000
10 kt
Aleación con un contenido de oro del 41,7 % (joyería bañada en oro)
585/1000
14 kt
Aleación con un contenido de oro del 58,5 % (oro dental)
750/1000
18 kt
Aleación con un contenido de oro del 75 % (joyería, oro dental)
833/1000
20 kt
Aleación con un contenido de oro del 83,3 % (joyería de alta calidad)
875/1000
21 kt
Aleación con un contenido de oro del 87,5 % (joyería de alta calidad)
916,66/1000
22 kt
Ejemplo: monedas de inversión Krugerrand o American Eagle
999/1000 (999,9)
24 kt
Oro puro, prácticamente 100 %, habitual en monedas de inversión

En Suiza, el oro debe tener un contenido mínimo de 375 milésimas o 9 quilates para ser reconocido como joyería de oro conforme a la Ley de Control de Metales Preciosos.

Aleaciones de plata Lote. Descripción / Uso
800/1000
aprox. 13
Aleación con un contenido de plata del 80 %
835/1000
aprox. 14
Plata de corona con un contenido de plata del 83,5 %
925/1000
aprox. 15
Plata de ley con un contenido de plata del 92,5 %
999/1000 (999,9)
16
Plata bullion con un contenido de plata de casi el 100 %
Aleaciones de platino Punzón Descripción / Uso
600/1000
Pt
Aleación con un contenido de platino del 60 % (joyería sencilla)
750/1000
Pt
Aleación con un contenido de platino del 75 % (joyería de alta calidad)
950/1000
Pt
Aleación con un contenido de platino del 95 % (joyería de alta calidad)
999/1000 (999,5)
Pt
Platino bullion con un contenido de platino de casi el 100 %

Algunas piezas de joyería solo llevan el punzón «Pt» (para platino) sin indicación de la pureza.

Control de metales preciosos en productos fabricados e importados

Los productos de metales preciosos fabricados o importados en Suiza están sujetos a controles periódicos realizados por verificadores acreditados. Estas inspecciones se centran especialmente en verificar la autenticidad de las piezas, con el fin de evitar la competencia desleal y proteger a los consumidores frente a falsificaciones. Además, se comprueba que el nivel de pureza indicado correspondan con la realidad. Para ello, se toman muestras de monedas, lingotes o piezas de joyería que son pesadas y radiografiadas, además de ser sometidas a un proceso de separación por copelación o a pruebas con ácido. Anualmente, los verificadores de metales preciosos examinan más de 1,7 millones de objetos y detectan alrededor de 2.000 irregularidades materiales o declaraciones falsas.

Cómo evitar la compra de falsificaciones

La producción de falsificaciones o copias es hoy en día casi tan elaborada como la propia fabricación de los originales. Los lingotes, monedas, relojes o piezas de joyería suelen parecerse a los productos originales hasta en el más mínimo detalle. Es también preocupante que incluso presentan un peso casi idéntico y, gracias a finísimas capas de oro o plata auténticos, poseen una apariencia y un tacto muy convincentes. Sin embargo, bajo esa superficie brillante suelen ocultarse materiales de baja calidad como cobre o níquel, e incluso wolframio, un metal que presenta características de peso similares al oro.

Las falsificaciones suelen tener también precios similares a los productos auténticos. A menudo se ofrecen a los consumidores por cantidades solo ligeramente inferiores a los precios oficiales. Las falsificaciones pueden descubrirse mediante los métodos de venta. Es habitual que se ofrezcan en áreas de descanso de autopistas, en encuentros clandestinos o fuera de los establecimientos comerciales en general.

Los expertos desaconsejan encarecidamente este tipo de compras. Estos artículos no tienen prácticamente ningún valor y no pueden revenderse. Peor aún, quien intente comercializar falsificaciones puede incurrir en responsabilidad penal. Por ello, se recomienda adquirir metales preciosos exclusivamente en comercios especializados, joyerías o talleres de orfebrería. Estos también son las opciones recomendadas en caso de querer vender posteriormente dichos activos.

Visión general del punzonado en metales preciosos

Compartir por E-Mail
Compartir por WhatsApp
Compartir por Facebook
Compartir por Telegram
Compartir por X
Compartir por LinkedIn
Imprimir